jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Cómo sé si lo que siento es verdadero amor?

El amor no es el arrebato ciego de los enamorados ni la idealización de los románticos. El amor es el deseo de buscar ante todo el bien de la otra persona.
Por Dora Tobar
Es muy fácil confundir el amor con los sentimientos de agrado y fascinación que una persona nos despierta y terminar así haciendo promesas y entregas de amor cuando aún no estamos listos.
Afortunadamente, varias ciencias modernas como la psicología y hasta la bio-química han salido hoy al paso de los enamorados para ayudarles a clarificar sus sentimientos. Con base en esos datos podemos por eso decir, desde ya, que el amor a primera vista no existe. Toda relación de pareja, por tratarse del encuentro entre dos personas, pasa por distintas etapas hasta llegar, algunas veces, al amor.
Identificar en qué etapa de la relación vas con tu pareja te ayudará a saber también qué tipo de opción les conviene más y cómo pueden orientar su relación hacia la conquista del amor verdadero.

Las etapas del amor:

La relación de pareja pasa por distintas etapas que se pueden identificar como el enamoramiento o atracción, la etapa romántica o del “Te quiero” y finalmente “El amor”.
  1. El enamoramiento:

    Es la etapa rosa y apasionante en que una pareja se siente fuertemente atraída y fascinada por otra la otra persona. Estas sensaciones son tan fuertes y placenteras que muchas parejas creen que este es el amor.
    Sin embargo, la atracción que une a los enamorados no es más que el efecto de unas sustancias llamadas feromonas que, además de alterar nuestros sentidos y hacernos sentir gran goce y pasión ante el más mínimo contacto con la otra persona, nos hace creer que con nadie podríamos ser tan felices.
    Es decir, el agrado físico es tan fuerte que la mente también queda como enceguecida o fascinada. Por eso los enamorados no ven los defectos de su pareja e incluso dudan que pueda tenerlos. Todo parece perfecto.
    A esta falta de objetividad se suma el hecho que, los enamorados, si no mienten sobre ellos mismos, por lo menosesconden sus errores y exageran sus virtudes pues desean conquistar a todo precio la persona que les proporciona tan gratas sensaciones.
    En conclusión, el enamoramiento es una fase donde prima el placer pero donde se carece de realismo pues no sabemos aún cómo es realmente la otra persona. De hecho, durante el enamoramiento, lo que amamos del otro no eslo que él o ella es, sino lo que sus caricias, detalles y compañía me producen cuando me toca, me habla o me invita.
    Estas sensaciones son además pasajeras pues el efecto de las feromonas dura máximo 3 años. Si durante este tiempo la pareja no se ha dado la oportunidad de dialogar mucho y esforzarse por conocer la realidad del otro, en vez de quedarse engolosinada en encuentros llenos de caricias pero con poco contenido, la relación se acaba. Si además se tienen relaciones sexuales durante esta etapa, el efecto enceguecedor de las feromonas se duplicará creando unasensación ficticia de intimidad.
    El enamoramiento no es la etapa para la entrega que supone la vida sexual y matrimonial.
  2. Etapa Romántica o del “Te-Quiero”

    En la etapa romántica la pareja empieza a compartir más y por tanto a conocerse mejor. Al ir entrando en el mundo de la otra persona, de sus gustos, de sus ideas, de sus características, de sus habilidades, etc., empiezan a aparecer las cosas que realmente nos atraen de la persona, y no sólo de su cuerpo. Se empieza a disfrutar de lo que la persona es, y no únicamente de lo que esa persona causa en mí.
    Algunas de las característica que descubrimos en la pareja son reales. Podemos ya ver algunos defectos,  pero también puede haber todavía mucha fantasía o idealización (amo los sueños que el otro despierta en mi). Por eso es importante recordar que apenas se está comenzando el conocimiento de la otra persona.
    Junto a la pasión de las feromonas, en la etapa romántica aparece la ternura. Ésta busca llegar a lo profundo de la otra persona para halagarla o hacerla sentir bien.
    Con todo, la etapa romántica no es todavía el amor. Aún no conozco a la otra persona como para saber si estaría ya dispuesto(a) a entregarle las  llaves de mi casa o la clave secreta de mi cuenta bancaria. Y si eso es así, entonces es signo de que aún no estamos listos para una entrega total como la que supone la sexualidad o el matrimonio.
  1. El Amor:

    El amor no es el arrebato ciego y apasionado de los enamorados. Tampoco es la idealización rosa de los románticos. El amor es la unión estrecha, la confianza profunda y el deseo de buscar en todo el bien de la otra persona. Este sentimiento surge cuando se conoce a la pareja y se es feliz con lo que se sabe ella. Entonces nace el impulso confiado de dar todo de sí y de recibir todo lo que el otro es, para formar un “nosotros".
    En otras palabras, en el amor la confianza y la generosidad son los elementos claves y se relacionan mutuamente:porque confiamos, deseamos entregar generosamente toda nuestra vida. Pero no se puede llegar a la confianza sin el conocimiento mutuo.
    Por eso podemos decir que el amor se compone de cuatro elementos:
    Conocimiento
    Y conocerse significa al menos que:
    • Sé de dónde vienes y a dónde vas.
    • Sé cómo reaccionas cansado, con rabia, bajo estrés, cuando estás contento.
    • Sé gran parte de tus defectos y cualidades.
    • Sé tus valores y los comparto.
    • Aunque no eres perfecto(a).
    Aceptación:
    • Admiro lo que eres.
    • Me gusta tu físico tu manera de ser.
    • Entre todas las personas que pueden gustarme, te escojo a ti.
    • No espero que cambies para amarte. Aunque no cambies así te quiero.
    Confianza:
    1. Sé que en ningún momento quieres hacerme daño.
    2. Puedo confiarte mi salud, mi dinero, mi futuro porque sé que deseas cuidar de mi.
    Deseo de entrega:
    • Verte feliz me satisface.
    • Conozco tus aspiraciones y estoy dispuesto(a) a apoyarlas.
    • Ofrezco todo de mi para que buscar tu bien tanto material, sexual como emocional.
    • Estoy dispuesto (a) invertir todas mis energías en acompañarteentenderte y servirte, aún cuando me implique renuncia y sacrificio.
Para quien es creyente es claro que no hay mejor definición de amor que la que Jesús nos dio: “No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos” (Juan 15,13). Así, el amor deja de ser sólo un sentimiento y se convierte en la permanente acción de auto-donación o entrega por el bien del otro.
En una pareja no siempre los dos llegan juntos, o al mismo tiempo a desarrollar este tipo de amor. Si después de un periodo uno de los dos, o los dos, no avanzan hasta alcanzar este amor de entrega es porque no están listos para ser un matrimonio.
El amor debe ser alimentado permanentemente. Por eso, el hecho de que una pareja se case amándose, no implica que ya tiene su felicidad garantizada. Cada cual debe esforzarse por cuidar avanzar en la entregala confianzael mutuo conocimiento y laaceptación del otro

jueves, 31 de julio de 2014

 tips para mantener el amor de lejos



Aunque bien dice que el amor de lejos no funciona, la realidad es que las propuestas de trabajo, las becas para estudiar o la mudanza de la familia de tu galán o galana pueden separarte de tu pareja, es una realidad y no por ello deben tirarse al suelo y terminar por siempre jamás, a veces hasta la relación se puede fortalecer siempre que te esfuerces para adaptarte a la situación sin  olvidar lo especial que es esa persona:
Incluso hay matrimonios, con o sin hijos, que por el bien de ambos, alguno debe salir por un tiempo y el que una pareja se 
  1. Lo que más hay que cuidar: Por trillado que suene es que la comunicación, es muy importante transmitir al otro si uno está triste, feliz, los sentimientos... así el otro se sentirá libre para compartir también sus vivencias. Además, es muy importante hacer sentir a la otra persona que es especial. También hay que cuidar la confianza, el valor del compromiso con el otro, la honestidad, la flexibilidad, sinceridad, tolerancia, que sigan vivos los proyectos que han empezado juntos...
     
  2. Los errores que nunca se deben cometer: Nunca hay que dejar de hacer sentir al otro que es único. No hay que caer en la ambigüedad, la falta de comunicación o por el contrario agobiar constantemente, dejar pasar las cosas que duelen, no transmitir afectos, preocupaciones, la intolerancia, la falta de apoyo y la impaciencia. Con el paso del tiempo se puede producir un enfriamiento de la relación, o puede faltar confianza (por ejemplo, al no conocer el entorno del otro) y se puede dar el riesgo de la infidelidad.
     
  3. Nuevos retos: La separación introduce cambios en la forma de relacionarse la pareja. Por eso, es conveniente hacer pequeñas modificaciones: por ejemplo, esforzarse más por valorar al otro, reconocerle lo bien que hace algo, lo a gusto que se siente...
     
  4. Todas las relaciones necesitan piel con piel. Hay que intentar verse personalmente los fines de semana, cada quince días o una vez al mes, fijar la fecha y respetarla. El contacto físico, una abrazo, una caricia, la sexualidad, sentir al otro es importante para la pareja. Si no es posible por la distancia o la situación económica, una vídeo llamada por Internet puede aminorar la distancia, siempre respetando el día y la hora.
     
  5. Cotidianidad: Internet, los celulares... facilitan un contacto diarioque es fundamental para mantener la relación, siempre que la pareja así lo acuerde. Videoconferencias frecuentes, SMS, enviar fotos, mandar links o canciones significativas por correo electrónico, un guiño en las redes sociales... hace que una persona se sienta querida y se percate de que se la echa de menos, incluso la misma cena a ambos lados de la pantalla, compartir una película y luego comentar...
     
  6. Salpicar el día con atenciones inesperadas: desde unas flores, enviar un e-mail, una carta o hacer las galletas que tanto le gustan... Cualquier sorpresa es un detalle para el que está lejos: “me acordaba de ti hoy cuando...”; “se me ocurrió que podríamos hacer…”
     
  7. No te dejes llevar por los días malos, celos o frustraciones: Por supuesto que es difícil, no sabes a detalle el lugar lo que hace a cada minuto, pero en realidad nunca lo sabemos. Los celos pueden nublar la realidad. Hay que comentarlos con la pareja, pero siempre es más saludable plantear que el problema como algo que le sucede al que siente los celos.
     
  8. Tómate tu tiempo: Es difícil, pero debes ser consciente de que existe un proceso interno de adaptación a la ausencia. En los primeros momentos se pasa por un estado emocional marcado por la añoranza y la nostalgia de la separación y se echa de menos a la pareja. Después se irá aceptando la nueva situación centrándose en la rutina del día a día sin perder contacto diario.
     
  9. Ponte en su lugar: La persona que ha cambiado de ciudad o de país puede, o no, necesitar cierto apoyo porque sienta soledad, incertidumbre o cierto desarraigo. Contarle tu día a día puede ayudarle, incluso ofrecerle reuniones una vez por semana con los amigos a través de Internet o de una videoconferencia.
  1. No es el fin del mundo: Tanto uno como el otro tiene que seguir enriqueciendo su vida con otras actividades y no hundirse en la tristeza de la separación. De esta forma se sentirá bien y podrá comunicar y comentar nuevas experiencias al otro.




les doy la bienvenida a mi blog personal donde les hablare acerca de muchas cosas sobre el amor verdadero